Las Bases de Datos y las relaciones con el cliente.

Los fundamentos de las relaciones con el cliente están básicamente en los datos, datos personales e información que las empresas van acumulando sobre sus clientes, y que suelen conformar una base de datos.

En los inicios del marketing, el famoso panadero austriaco colocaba los panes de sus clientes en casilleros de manera que pudiera recordar que le gustaba a cada uno, hoy día esos casilleros pueden ser gestionados por cientos de miles en tan solo unos segundos, por lo que la capacidad de manejar información de manera útil para las relaciones con el cliente se ha multiplicado exponencialmente.

Sin embargo, y a pesar de la capacidad tecnológica, lo que suele faltar en dichas relaciones es criterio, sentido común o como queramos denominarlo. No es lógico que grandes empresas del sector consumo envíen a los clientes masculinos catálogos de las rebajas de ropa de casa, mientras las mujeres reciben los de bricolaje.

Puede parecer absurdo, pero si preguntáramos a cien personas que información les gustaría recibir de su establecimiento/banco/proveedor habitual, nos sorprenderíamos de lo lejos que estamos actuando para satisfacer sus expectativas.

Pero las cosas empiezan a no realizarse de forma adecuada mucho antes de decidir el mensaje que le enviaremos al cliente, empieza en la misma base de datos y en la forma en que manejamos estos.

Veamos un hecho “real”. Sigue leyendo