Resultados de la encuesta. La mayoría no está de acuerdo.

La sentencia sobre la discriminación positiva no agrada a la mayoría.

El pasado día 1 de marzo saltó la noticia, y me hice eco al igual  que lo hicieron prácticamente todos los medios, la UE había dictado sentencia sobre la discriminación positiva y las mujeres dejarían de tener mejor precio en el seguro de autos, como consecuencia directa, algo que venía sucediendo en España como consecuencia del mejor comportamiento siniestral. Con ese motivo puse en marcha una encuesta con el fin de recoger la opinión de quienes quisieran aportar su granito de arena,  y los resultados son los que podéis ver en el gráfico. El 63% no está de acuerdo con eliminar el trato por siniestralidad que mejora la prima del seguro de autos a las mujeres.

Alguien podría tomar nota, y si es en la UE mejor.

4 pensamientos en “Resultados de la encuesta. La mayoría no está de acuerdo.

  1. Ayer leía que en escandinavia ya están legislando en el sentido de imponer en los Consejos de Administración una paridad mínima del 40%. En la CEE se está valorando incorporar algo, en este sentido, a nivel Directiva.

    Con toda probabilidad estamos ante algo que no debemos considerar ya como una opción, sino como un hecho irreversible y que pretende generar cambios culturales por la vía administrativa dado que la sociedad no lo hace por su cuenta. Basta ver con qué densidad pueblan nuestras directivas los Consejos de Administración españoles y las malintencionadas valoraciones que surgen cada vez que una mujer de mérito alcanza algún cargo de responsabilidad. Aún hoy se siguen choteando los medios de nuestra Ministra de Defensa como si la realidad que nos muestra cada día no argumentara sobradamente su capacidad para el cargo.

    La técnica es (en todos los ámbitos humanos) algo a tener en cuenta, sea esta mera tecnología física o ingeniería financiera. Y entiendo que los técnicos debemos poner todo nuestro empeño en aplicar los conocimientos en aras de obtener los mejores resultados posibles de dichas técnicas.

    Pero hay un punto que debemos sopesar con cautela y es aquel en el que toda tecnología entra en colisión con la ética y con los derechos de las personas; en este caso que nos ocupa quienes presentaron queja no fueron las mujeres, precisamente, sino hombres que se sintieron discriminados por razón de sexo. Es decir, el mero accidente de contar con una determinada biología que no es patológica ¿debe marcar el coste de acceso a un determinado bien o servicio? El Tribunal ha considerado que no debe ser un criterio a utilizar por la técnica aseguradora para definir su politica tarifaria. Ello constituye, dicen, discriminación positiva (en este caso, a favor de las féminas) perjudicando a los varones.

    Extrapolando, sin duda la experimentación de fármacos sobre seres humanos sería aportaría grandes beneficios a la humanidad y aceleraría la puesta en servicio de determinados productos farmacéuticos. No obstante a este tipo de experimentación se le han puesto límites muy específicos para evitar daños y preservar los derechos de las personas. Es algo que, sin duda, también mantiene en tensión a la comunidad científica pero por otro lado es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado como sociedad y es poco probable que toleráramos cualquier retroceso en la materia.

    Yo entiendo y comparto que el Estado debe preservar a sus ciudadanos de ciertos riesgos y de ciertas prácticas que van contra la ética. Aunque esa ética aún no forme parte de la cultura popular y menos aún de un cierto mercado en el que el peso de sus estrategias y parámetros están fuertemente basados en la experiencia. Cuando uso la palabra ética debéis interpretarlo como contraposición a costumbre, no a moral. Uno puede ser perfectamente moral pero no entrar en sintonía con la ética imperante en un determinado escenario o cultura y en estos momentos estamos asistiendo a una auténtica revolución cultural que comporta un nuevo escenario ético.

    Fumar en un restaurante no es inmoral pero sí va contra la nueva ética imperante. Tratar con doble rasero (esa es la percepción del Tribunal) a hombres y mujeres en seguros no es inmoral pero sí va contra la nueva ética que propugna la igualdad de deberes y derechos.

    Perdón por el tostón, pero entiendo que estamos ante algo irreversible, como apuntaba, y que no admite una discusión “democrática” que es lo que subyace a la encuesta. Desde luego sí es interesante ver cómo esa encuesta nos sitúa en un escenario de discrepancia entre el mercado y esa nueva ética social impuesta por la Legislación y las Sentencias.

    Saludos cordiales.

  2. No comprendo como al simple hecho de segmentar unos resultados objetivos de siniestralidad y ajustar unas tarifas en base a esos resultados puede ser considerado discriminación. Al menos un discriminación efectiva y necesitada de una “sentencia” que la elimine.
    Aplicando la misma lógica cabe suponer que con el paso del tiempo no se podrán ajustar la primas de autos por territorialidad, eso es de “facto” una discriminación, todos deberemos pagar la alta siniestralidad de Madrid o Barcelona en cuestión de robos en locales comerciales, no podremos cobrar menos a las mujeres en los seguros de vida, ya que tienen una vida media más larga, y como no tendremos que unificar las primas en los seguros de salud ya que también el sexo del asegurado discrimina la prima…
    Y nada que digo yo que ya puestos se denuncie también que las personas con más edad pagan menos que los jóvenes en autos, o si ese razonamiento no gusta pues aplicamos otro que dice que pagan más en los seguros de vida… “Cosas veredes querido Sancho”

  3. Perdona pero la nueva ética que se quiere imponer no es inevitable y de nunguna forma esta garantizada; se esta entretejiendo actualmente la oposición a esa nueva cultura.

    Has llegado al grado de despreciar la democracia en aras de justificarte, cuando sabemos que la democracia es uno de los valores imperantes actualmente. Esta nueva ética atropella las libertad, la individualidad, la escencia del hombre, y en el límite estaría en contra de la propiedad privada, las cualidades personales y el merecimiento. Es una cosa monstruosa, antinatural, absurdamente represiva e inaceptable para muchos, a los cuales ni un millón de leyes los harán cambiar bando.

    Y lo que pasé en escandinavia no es referencia para lo que pase en el resto del mundo, como tampoco lo es o que pase en Iran, Rusia o Japon. Por lo demás, a ver si pretender generar cambios culturales por la vía administrativa, no generan un cambio cultural en sentido contrario a lo que pretenden; como una forma social de defenderse ante lo que se considera absurdo, injusto y arbitrario.

    Por último, en cuanto a discriminación positiva en el trabajo; es absurdo poner a alguien en un cargo por discriminación positiva y después querer justificar su merecimiento del cargo, en su capacidad. No hay otra forma de valorar esto, que por concursos en los que prevalezca la imparcialidad y por los resultados obtenidos, nunca por acciones afirmativas.

  4. Pingback: Un seguro de coches especial para mujeres. | rafsite's Weblog

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